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Publicado: 2018-07-26

Conoce las ventajas y 4 ejemplos del juego recreativo

Ya hemos hablado sobre diversos estilos de juego, como los simbólicos y heurísticos. Ambos son excelentes para impulsar el desarrollo de tus pequeños, pero todavía existen muchas variedades de juegos que pueden descubrir. 

Hoy queremos hablarte del juego recreativo, ideal para compartir con los jóvenes, pues favorece la interacción y el trabajo en equipo, entre otros aspectos importantes para su infancia. 

 

Los juegos recreativos son aquellas actividades donde intervienen uno o más participantes. Su objetivo es brindar diversión y entretenimiento a los jugadores. Además, este tipo de recreación estimula el desarrollo emocional, social y físico de los pequeños. 

Es recomendable realizar este tipo de actividades en un entorno natural para disfrutar de manera sana y sociable. Con ello, el niño va desarrollando sus capacidades artísticas, motoras e intelectuales (de acuerdo con su edad).

Algunos juegos de este tipo que te sugerimos son los siguientes:  

1. El juego del pañuelo

Las reglas son sencillas, y sólo se necesita de un grupo grande de niños y un pañuelo. Primero, hay que dividir a los pequeños en dos equipos. Cada grupo debe colocarse a un lado de la superficie, mientras se dibuja una línea imaginaria entre ambos. Después se asignan números entre todos los miembros del grupo. 

El árbitro se sitúa en medio de los dos equipos, con el pañuelo en la mano, y se encarga de nombrar los participantes que deben ir por el pañuelo. Cada jugador que llegue con el pañuelo a su zona ganará un punto. Por lo tanto, el objetivo consiste en conseguir el mayor número de puntos posibles. 

 

2. Carreras de sacos

Las carreras de sacos son una increíble actividad para disfrutar al aire libre. Es un juego de competencia que desarrolla la fuerza y trabaja la agilidad. 

Para empezar, todos los participantes se meten dentro del saco de papas, bolsas de basura o fundas de almohadas. Los niños deben seguir la ruta marcada, y se determinarán las diferentes distancias y dificultades en el recorrido, de acuerdo con su edad. 

Se empieza cuando los participantes están dentro del saco, sujetándolo con las manos a la altura de la cintura, y se colocan en la línea de salida.

Al dar la señal, deben llegar hasta el punto meta, saltando dentro de los sacos. Cuando regresan al punto de salida, salen del saco y lo pasan a otro compañero. Gana el primer equipo en terminar el recorrido. 

 

3. Papa caliente

Este es un juego de observación y reflexión. Para jugar, los niños deben sentarse en el suelo, en círculo, mientras un adulto pone la música. 

Ya en el juego, las criaturas deben pasarse una pelota, simulando una papa. Y una vez que se detiene la música, el jugador que se quede con el esférico entre las manos es descalificado. 

El juego sigue hasta que sólo quede un niño ganador. Para hacerlo más entretenido, pueden hacerse algunas variaciones, como pasar la papa a las personas que se nombren. El objetivo es mejorar la velocidad y la reacción, el desarrollo cognitivo y la cooperación. 

 

4. La historia interminable

Este es un juego oral, ideal para entrenar la mente de los niños. Para empezar a jugar, uno de los participantes empieza a contar una historia. El siguiente niño añade una frase a la misma, pero siempre empezando por el principio. Se recita la oración completa, uno detrás del otro, hasta que alguien se equivoque. 

 

El escenario ideal de cualquier niño es alterar cada uno de los estilos de juego, y complementarlos para variar su diversión y desarrollo. 

Nuestras áreas recreativas pueden ofrecerles el ambiente perfecto para lograrlo. ¡Contáctanos! Queremos darles momentos de felicidad, que se recuerden para toda la vida.

 

Con apoyo de Eres Mamá



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